Creo que estás más desinformado de lo que te piensas. Aquella noticia fue de la primera película libre en 3D [elephantsdream.org]. Es decir, una película con licencia de Reconocimiento 2.5 [creativecommons.org] de Creative Commons [creativecommons.org], lo que autoriza a cualquier persona a copiar, distribuir y hacer comunicación pública de la película; hacer obras derivadas; y hacer uso comercial de la película.
Películas que hayan hecho uso de software libre, ya sea de forma parcial o exclusiva, hay muchas. Te recomiendo que visites Linux Movies [linuxmovies.org]. Se trata de un portal de encuentro entre profesionales del sector audiovisual, en el que se dan noticias sobre aplicaciones, congresos y avanaces en el uso de software libre (concretamente sobre Linux) en la industria audiovisual (no solo cinematográfica).
Si no te basta, puedes visitar la sección donde se da una lista de estudios [linuxmovies.org] que hacen uso de soluciones basadas en Linux, y de las producciones en las que se ha utilizado.
El motivo es de lógica aplastante: una gran producción requiere de muchos equipos, unos de trabaja personalizado, y otros de renderizado en cluster (granjas de render). Y con otros sistemas de pago esto supone un desembolso brutal en licencias.
Esto no obsta, por otra parte que gran parte de lo que dices se verdad, aunque a algunos les duela.
Por una parte está la excasa implicación española en este tipo de proyectos (y en otros también). Ya no solo en picar código, que alguno habrá. El principal problema, de cara al usuario final, es la falta de documentación disponible en su propio idioma.
Por otra parte Gimp tuvo un momento de gloria, que no podemos negar, pero ahora se ha quedado atrás. Un claro ejemplo lo tenemos en un tema tratado aquí hace poco: los formatos RAW en la fotografía digital [barrapunto.com]. Gimp, hoy por hoy, solo maneja 8 bits de color por canal, mientras que las aplicaciones profesionales ya se manejan con 16 bits por canal, e incluso 32 bits.
Este es el caso, por ejemplo, de CinePaint [cinepaint.org], hasta hace poco gran desconocido para la mayoría de los usuarios, y sin embargo empleado en grandes producciones cinematográficas.
Veo que dices dedicarte a la edición de vídeo, cosa que no dudo. Si llevas cinco años como dices habrás comprobado que se trata de un mundillo de costumbres, donde la máxima: "si no está roto no lo toques" se lleva a rajatabla. Da igual si una aplicación no habitual mejora notablemente el resultado final si el periodo de adaptación a la misma es importante.
Es decir, que si donde te has metido a trabajar, o donde te enseñaron, la costumbre era una, es esa con la que has aprendido, y con la que te vas a manejar hasta que haya un motivo suficiente para cambiar. Y ese motivo no será ni por cuestiones filosóficas, ni por prestaciones: será por economía en la empresa.
Por otra parte, me gustaría puntualizar tu conclusión final. El problema para el sofware libre (y aplicable a cualquier otra cosa) no son sus defensores. Son sus radicales (a favor y en contra), y la falta de información confiable y completa.
Desinformación
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ )
Películas que hayan hecho uso de software libre, ya sea de forma parcial o exclusiva, hay muchas. Te recomiendo que visites Linux Movies [linuxmovies.org]. Se trata de un portal de encuentro entre profesionales del sector audiovisual, en el que se dan noticias sobre aplicaciones, congresos y avanaces en el uso de software libre (concretamente sobre Linux) en la industria audiovisual (no solo cinematográfica).
Si no te basta, puedes visitar la sección donde se da una lista de estudios [linuxmovies.org] que hacen uso de soluciones basadas en Linux, y de las producciones en las que se ha utilizado.
El motivo es de lógica aplastante: una gran producción requiere de muchos equipos, unos de trabaja personalizado, y otros de renderizado en cluster (granjas de render). Y con otros sistemas de pago esto supone un desembolso brutal en licencias.
Esto no obsta, por otra parte que gran parte de lo que dices se verdad, aunque a algunos les duela.
Por una parte está la excasa implicación española en este tipo de proyectos (y en otros también). Ya no solo en picar código, que alguno habrá. El principal problema, de cara al usuario final, es la falta de documentación disponible en su propio idioma.
Por otra parte Gimp tuvo un momento de gloria, que no podemos negar, pero ahora se ha quedado atrás. Un claro ejemplo lo tenemos en un tema tratado aquí hace poco: los formatos RAW en la fotografía digital [barrapunto.com]. Gimp, hoy por hoy, solo maneja 8 bits de color por canal, mientras que las aplicaciones profesionales ya se manejan con 16 bits por canal, e incluso 32 bits.
Este es el caso, por ejemplo, de CinePaint [cinepaint.org], hasta hace poco gran desconocido para la mayoría de los usuarios, y sin embargo empleado en grandes producciones cinematográficas.
Veo que dices dedicarte a la edición de vídeo, cosa que no dudo. Si llevas cinco años como dices habrás comprobado que se trata de un mundillo de costumbres, donde la máxima: "si no está roto no lo toques" se lleva a rajatabla. Da igual si una aplicación no habitual mejora notablemente el resultado final si el periodo de adaptación a la misma es importante.
Es decir, que si donde te has metido a trabajar, o donde te enseñaron, la costumbre era una, es esa con la que has aprendido, y con la que te vas a manejar hasta que haya un motivo suficiente para cambiar. Y ese motivo no será ni por cuestiones filosóficas, ni por prestaciones: será por economía en la empresa.
Por otra parte, me gustaría puntualizar tu conclusión final. El problema para el sofware libre (y aplicable a cualquier otra cosa) no son sus defensores. Son sus radicales (a favor y en contra), y la falta de información confiable y completa.