por
pobrecito hablador
el Jueves, 25 Noviembre de 2004, 14:22h
(#394178)
"¿Podrías explicarme "a grosso modo" qué es eso del deb-hell?"
El control de dependencias en una distribución de paquetes binarios depende, por un lado, de la funcionalidad incorporada en los paquetes de los que depende uno dado (así, si el paquete "foo" depende de una funcionalidad de "bar" que se añadió en la versión 2.0, es patente que "foo" no podrá funcionar con "bar 1.3").
Por otro lado, un paquete *puede* dar problemas de enlazado debido a los símbolos utilizados (típico caso cuando se actualiza libc, por ejemplo). Así, "foo" en la distribución X podría funcionar bien con "bar 2.1" de la distribución X, pero no con "bar 2.1" tomado de la distribución Y (por ejemplo, porque la distribución Y utiliza otra versión de libc).
En conjunto, y como muchos venimos advirtiendo desde hace muchos años, esto significa que la tan "famosa" estabilidad de Debian no es debida, como muchos creen, a que use paquetes deb, en lugar de rpm; ni siquiera a que se use apt, sino a que Debian es desarrollada como una única unidad y la integración de todos los paquetes entre sí, cuidadosamente probada (esto es lo que hace que se estén tan separadas en el tiempo las salidas de sus versiones estables). Si comienzas a mezclar paquetes de diversos orígenes, no te salvará que sean paquetes deb ni que estés utilizando apt para controlar las dependencias: la integración de esos paquetes de distinto origen no ha sido probada y lo más esperable es que antes o después te den problemas.
Este asunto es aún más grave en el caso de las distribuciones de las distintas comunidades: hacer una distribución "tipo snapshot" (fotografía estática) es muy fácil, sobre todo desde que existen utilidades como las desarrolladas dentro del entorno de Knoppix o Metadistros, pero mantenerlas, cuesta un horror, como demuestra la propia Debian.
¿Qué harán proyectos como Linex, Guadalinex, Max...? Mantener en condiciones sus versiones de Debian con paquetes en versiones distintas (normalmente más modernas) cuesta un auténtico horror (como digo, Debian cuenta con más de 1000 voluntarios y les va muy justo). Hacer "la foto" para obtener ganacia política con ello es barato, muy barato, pero apuesto que en poco tiempo, cuando ya no de rédito político ser "avanzadilla en el mundo de las nuevas tecnologías y el software libre" esos proyectos dejarán de ser financiados por sus respectivos gobiernos locales y *ninguno* de ellos tendrá suficiente momento como para mantenerse con su propia comunidad de voluntarios.
No se los políticos, pero los técnicos que se han encargado y se encargan de los respectivos desarrollos tienen que saber esto perfectamente y, sin embargo, bien que se han subido al calor de la fama política.
En todos estos proyectos se está usando la infraestructura básica de Debian, y no me extraña, porque las condiciones de su "esqueleto", la sitúan claramente como la mejor distribución de propósito general existente ahora mismo. Tradicionalmente, las dos cosas de las que más se quejan (algunos) usuarios de Debian, son su instalador y la antigüedad de los paquetes de Woody (por el tiempo que lleva sin aparecer una nueva estable).
Si esos técnicos, en lugar de arrimarse al sol que más calienta, hubieran hecho lo técnicamente razonable, como mínimo Sarge (con ciento y pocos bugs críticos ahora mismo) ya sería estable con su apoyo y *todas* las comunidades españolas dispondrían de una distribución moderna que podrían usar, y esa distribución en lugar de estar soportada por, en el mejor de los casos, un par de desarrolladores pagados y cuarenta o cincuenta voluntarios podría tener ocho o diez o veinte desarrolladores pagados y más de un millar de voluntarios.
...y las "características propias y distintivas de las realidades culturales de nuestra comunidad, así como nuestra especial idiosincrasia" no se verían mermadas ni un solo ápice, porque poner cuatro iconos y fondos de escritorio y cambiarle el nombre a media docena de programas eso sí se hace con la punta del nabo y cuatro duros en
Re:Probada.
(Puntos:1)( Última bitácora: Lunes, 20 Julio de 2009, 10:17h )
Re:Probada.
(Puntos:1, Interesante)El control de dependencias en una distribución de paquetes binarios depende, por un lado, de la funcionalidad incorporada en los paquetes de los que depende uno dado (así, si el paquete "foo" depende de una funcionalidad de "bar" que se añadió en la versión 2.0, es patente que "foo" no podrá funcionar con "bar 1.3").
Por otro lado, un paquete *puede* dar problemas de enlazado debido a los símbolos utilizados (típico caso cuando se actualiza libc, por ejemplo). Así, "foo" en la distribución X podría funcionar bien con "bar 2.1" de la distribución X, pero no con "bar 2.1" tomado de la distribución Y (por ejemplo, porque la distribución Y utiliza otra versión de libc).
En conjunto, y como muchos venimos advirtiendo desde hace muchos años, esto significa que la tan "famosa" estabilidad de Debian no es debida, como muchos creen, a que use paquetes deb, en lugar de rpm; ni siquiera a que se use apt, sino a que Debian es desarrollada como una única unidad y la integración de todos los paquetes entre sí, cuidadosamente probada (esto es lo que hace que se estén tan separadas en el tiempo las salidas de sus versiones estables). Si comienzas a mezclar paquetes de diversos orígenes, no te salvará que sean paquetes deb ni que estés utilizando apt para controlar las dependencias: la integración de esos paquetes de distinto origen no ha sido probada y lo más esperable es que antes o después te den problemas.
Este asunto es aún más grave en el caso de las distribuciones de las distintas comunidades: hacer una distribución "tipo snapshot" (fotografía estática) es muy fácil, sobre todo desde que existen utilidades como las desarrolladas dentro del entorno de Knoppix o Metadistros, pero mantenerlas, cuesta un horror, como demuestra la propia Debian.
¿Qué harán proyectos como Linex, Guadalinex, Max...? Mantener en condiciones sus versiones de Debian con paquetes en versiones distintas (normalmente más modernas) cuesta un auténtico horror (como digo, Debian cuenta con más de 1000 voluntarios y les va muy justo). Hacer "la foto" para obtener ganacia política con ello es barato, muy barato, pero apuesto que en poco tiempo, cuando ya no de rédito político ser "avanzadilla en el mundo de las nuevas tecnologías y el software libre" esos proyectos dejarán de ser financiados por sus respectivos gobiernos locales y *ninguno* de ellos tendrá suficiente momento como para mantenerse con su propia comunidad de voluntarios.
No se los políticos, pero los técnicos que se han encargado y se encargan de los respectivos desarrollos tienen que saber esto perfectamente y, sin embargo, bien que se han subido al calor de la fama política.
En todos estos proyectos se está usando la infraestructura básica de Debian, y no me extraña, porque las condiciones de su "esqueleto", la sitúan claramente como la mejor distribución de propósito general existente ahora mismo. Tradicionalmente, las dos cosas de las que más se quejan (algunos) usuarios de Debian, son su instalador y la antigüedad de los paquetes de Woody (por el tiempo que lleva sin aparecer una nueva estable).
Si esos técnicos, en lugar de arrimarse al sol que más calienta, hubieran hecho lo técnicamente razonable, como mínimo Sarge (con ciento y pocos bugs críticos ahora mismo) ya sería estable con su apoyo y *todas* las comunidades españolas dispondrían de una distribución moderna que podrían usar, y esa distribución en lugar de estar soportada por, en el mejor de los casos, un par de desarrolladores pagados y cuarenta o cincuenta voluntarios podría tener ocho o diez o veinte desarrolladores pagados y más de un millar de voluntarios.
...y las "características propias y distintivas de las realidades culturales de nuestra comunidad, así como nuestra especial idiosincrasia" no se verían mermadas ni un solo ápice, porque poner cuatro iconos y fondos de escritorio y cambiarle el nombre a media docena de programas eso sí se hace con la punta del nabo y cuatro duros en